SÍGUENOS

|

NBA

Vídeos

Noticias

Opinión

Fichajes

Lesiones

Historia

NCAA

El lanzamiento más imparable de la Historia de la NBA: El Skyhook

 
Hace años, ESPN hizo una encuesta sobre las armas deportivas más mortíferas en la historia del deporte. La gente votaba por un directo de Mike Tyson, un saque de Boris Becker, un batazo de Joe DiMaggio, un regate de Diego Maradona, un McLaren en manos de Ayrton Senna, etc., valía cualquier especialidad deportiva. Al final, se eligió unánimemente como arma deportiva más mortífera, más indefendible, más dañina para el rival, al Skyhook de Kareem Abdul-Jabbar.

Se suele decir que los grandes entre los grandes no sólo tienen un estilo, sino que tienen una firma, algo que les hace distintos, únicos e inimitables a los demás, y el Skyhook de Kareem lo fue durante más de 20 años. No es que Kareem inventara el lanzamiento de gancho, estilo que se atribuye principalmente a George Mikan y Cliff Hagan. El tema es que Kareem elevó esa suerte de lanzamiento a los altares del baloncesto.

Kareem nació como Lew Alcindor en el neoyorkino barrio de Harlem, y desde el primer momento se vio que el joven tenía tamaño y destreza para jugar al baloncesto. Como suele suceder en estos casos, cuando uno es demasiado bueno para su edad, juega con chicos mayores. Lew jugaba con chicos 2 y 3 años mayores que él en tamaño y peso y fue ahí cuando desarrolló el tiro de gancho porque “era el único tipo de tiro que no me taponaban. Siempre buscaban machacarme la pelota en mi cara por lo que aprendí a confiar en el gancho. No lo usaba sólo en estático, sino en movimiento, en contraataques.”

Del Power Memorial High School de Nueva York, Alcindor cruzó el país para jugar en UCLA a las órdenes de John Wooden. Los 3 años que Alcindor jugó con los Bruins, dominaron el baloncesto universitario de cabo a rabo. Ganaron el torneo de la NCAA los 3 años y establecieron un récord de 88 victorias en 90 partidos mientras Alcindor vistió su camiseta. En esos años, y para frenar la superioridad del jugador sobre el resto, la NCAA prohibió que se pudieran hacer mates, así que Alcindor siguió perfeccionando su técnica haciendo de su tiro de gancho un arma ofensiva cada vez más imparable.

En 1969, y gracias al lanzamiento de una moneda, los Bucks eligieron a Alcindor #1 del Draft de 1969 y fue jugando para los de Milwaukee donde su tiro de gancho fue bautizado como Skyhook o Gancho del Cielo. El locutor de pista de los Bucks, Eddie Doucette fue quien le dio ese nombre eterno al lanzamiento de Kareem (cambió su nombre de Lew Alcindor a Kareem Abdul-Jabbar en 1971 tras ganar el anillo con los de Wisconsin).

Kareem fue traspasado a los Lakers donde se hizo leyenda. Pese a que el equipo tenía grandes jugadores como Magic Johnson, James Worthy, Jamaal Wilkes, Bob McAdoo, etc. él seguía siendo el capitán y cuando el partido iba igualado, todos sabían donde iba a ir la pelota: a Kareem en el poste. Si le defendía sólo su pareja, le iba a lanzar su Skyhook, si le ponían dos defensores, Kareem encontraba al hombre libre y los Lakers lanzaban con comodidad. Todos sabían lo que iba a pasar pero nadie podía pararlo. En palabras de Kareem “era como preguntarle al rival cómo quería suicidarse. ¿Me dejas lanzar a mí o prefieres que gente como Magic o Worthy hagan el tiro?”, así fue durante la década de los 80 donde los Lakers jugaron 8 finales y ganaron 5 anillos.

El Skyhook fue siempre imparable y todos lo sabían. “No recuerdo haber sido taponado por alguien que me estuviera defendiendo. Me han puesto tapones pero era siempre la persona que venía en la ayuda por mi lado ciego. Si yo sabía donde estaba el defensor era imposible que me parara porque mi cuerpo siempre estaba entre él y el balón. Manute Bol era 12 centímetros más alto que yo y lancé muchos Skyhooks por encima suyo sin que pudiera taponarlos. Nadie supuso realmente una amenaza para el tiro. Wilt Chamberlain estuvo cerca. Era muy bueno pero cuando cogía el timming del lanzamiento, éste ya había salido y no podía llegar.”

Lo curioso es que pese a ser un estilo de tiro muy difícil de defender, los jugadores cada vez hacen menos uso de este tipo de lanzamiento. “No es un tiro chulo, de macho”, dice Kareem, “pero a mí me ha servido para ser el máximo anotador en la historia de la NBA, así que algo de efectividad debe tener.”

A continuación vamos a hacer un pequeño repaso a los Skyhooks más importantes en la extensa carrera de Kareem Abdul-Jabbar

1) 10 de Mayo de 1974, Sexto partido finales en el Boston Garden

Estamos en las finales de 1974 entre los Boston Celtics de John Havlicek y Dave Cowens y los Milwaukee Bucks de Kareem y Oscar Robertson. Los Celtics quieren ser campeones en el mítico Boston Garden ya que dominaban la serie 3-2, pero Kareem no estaba dispuesto a vender su piel antes de tiempo. En la prórroga del partido, Havlicek puso el 101-100 con un canastón a falta de 7 segundos. Tiempo suficiente para que los Bucks pusieran el balón en manos de Kareem en 3/4 de cancha, éste se girara, encarara a su defensor y lanzara un Skyhook para la historia...

Aquí tenéis el vídeo con los últimos minutos del partido.



2) 12 de Octubre de 1979, San Diego ante los Clippers, partido inaugural de la temporada 79/80 y debut de Magic Johnson

En el partido inaugural de la temporada 79/80, que también fue el debut de Magic Johnson en la NBA, Kareem dejó otro Skyhook para el recuerdo. A falta de 2 segundos para el final del partido los Lakers iban perdiendo 102-101 en San Diego a manos de los Clippers. El balón llegó a Kareem en el poste alto y lanzó un Skyhook eterno que dio la victoria a los Lakers. Magic Johnson, que acababa de vivir su primer partido como profesional, se lanzó a abrazar a Kareem preso de alegría y no le soltaba hasta que el gran capitán le dijo: "Tranquilo chaval, que aún quedan otros 81 partidos por delante". Genio y figura.



3) 5 de Abril de 1984, Utah, ante los Jazz, Kareem supera el récord de anotación en la NBA en manos de Wilt Chamberlain

El 5 de Abril de 1984 Kareem batió un récord que parecía inalcanzable: el de máximo anotador de la NBA, arrebatándoselo al gran Wilt Chamberlain. Kareem anotó el punto 31.422 de su carrera aquel día con un Skyhook ante Mark Eaton y como no podía ser de otra manera, a pase de Magic Johnson. Impresionante la ovación del público de Utah ante una de las mayores proezas individuales de la historia de la NBA.



4) 9 de Junio de 1985, Sexto partido de las finales ante los Celtics, Kareem gana el MVP de las finales con 37 años.

Con 37 años, muchos daban por acabada la carrera de Kareem. Después del primer partido de las finales del 85 donde el gran pívot firmó un partido horrendo, todos le dieron por enterrado. Todos, menos él y sus compañeros, que se encargaron de dar la vuelta a la eliminatoria, conseguir la primera victoria de los Lakers en unas finales ante los Celtics (8-0 iba la serie hasta entonces) y además ganar la final en el Boston Garden. Kareem ganó el MVP de las finales con un gran último partido en el que firmó 29 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias y cerró el partido con un espectacular Skyhook para el recuerdo en el que la imagen suya tras anotarlo, volviendo a su lado de la cancha gritando de alegría es uno de los momentos más inolvidables para mí en la Historia de la NBA.



Impresionante el bagaje y logros de Jabbar en su carrera donde ganó 6 anillos (71, 80, 82, 85, 87 y 88), 6 MVPs (71, 72, 74, 76, 77 y 80), 2 MVPs de las finales (71 y 85), Rookie del Año (70), 19 veces All-Star, Hall Of Famer e innumerables récords individuales destacando el de máximo anotador en la historia de la NBA con 38.387 puntos.
 
 
NBA Destiny, Where Amazing People Happens!
 
 

Scouting | Kyle Anderson (UCLA Bruins)

Nombre: Kyle Anderson
Fecha de nacimiento: 09/20/1993
Lugar de nacimiento: Fairview, New Jersey (Estados Unidos)
Posición: PG/SF
Clase: Sophomore
Altura y peso: 6’9’’ (206 cm), 230 lb (104 kg)
College: UCLA
High School: St. Anthony High School
Promedios temporada (NCAA): 14,6 pts, 7,5 reb, 6,4 as, 1,7 rob, 33 min
Predicción draft: segunda mitad de primera ronda

Si hay un prospect que este año vaya a ser una apuesta arriesgada en primera ronda (dejando a Zach LaVine a un lado) es Kyle Anderson. El ex de UCLA se presenta al draft como un base dentro del cuerpo de un alero, lo que genera ciertas dudas entre los scouts de la NBA y hace que las predicciones sobre donde saldrá elegido oscilen desde el puesto nueve (NBAdraft.net) hasta el 17 (DraftExpress).


Por un lado su tamaño (6’9’’) y su envergadura (7’2’’) le suponen una sensible ventaja respecto a sus pares en ataque: facilidad para postear, capturar rebotes ofensivos y por tener un punto de soltado del balón más elevado de lo normal tanto en tiros de media distancia como en bandejas y floaters. Sin embargo, en defensa (a pesar de coger bastantes rebotes) eso se torna en una desventaja, ya que no tiene la agilidad ni la velocidad lateral suficiente para frenar a los bases del equipo contrincante. Este hecho, que ya se ha puesto de manifiesto contra jugadores de la NCAA, le ha llevado a emparejarse en varias ocasiones con el alero del equipo rival. La solución puede haber funcionado en la liga universitaria, pero preocupa que no pueda hacer lo mismo contra forwards profesionales debido a la diferencia de fuerza y de físico.

El mote de ‘Slow-Mo’ deja claro el problema de Anderson con la velocidad, ya no solo en defensa, sino también en ataque. Su falta de atletismo hace que en muchas ocasiones no consiga desbordar a su defensor entrando a canasta, tampoco tiene unos movimientos de dribling demasiado rápidos (lo que se traduce en pérdidas) y lo mismo ocurre con su mecánica de tiro.

En este último aspecto, hay que señalar que a lo largo de su año de sophomore ha mejorado los porcentajes en tiros de dos (48% de acierto), aunque con su 21% en triples no supone un amenaza desde el exterior. Compensa su capacidad como anotador con un gran visión de juego: sabe llevar el tempo de partido, busca a sus compañeros y es buen facilitador.

Por sus características lo normal sería que desempeñe la función de point-forward en la NBA, pero en las manos del entrenador estará decidir si su capacidad de dirigir el ataque compensa sus carencias en defensa.

NCAA | Zach Lavine deja UCLA y también se apunta al Draft

En NBA Destiny seguimos informándoos de todos los nombres que se están apuntando al Draft y que los pronósticos sitúan como jugadores interesantes en mayor o menor medida.
 
Hoy os informamos de que el alero de 1,98 de UCLA, Zach Lavine, también ha dicho oficialmente a la NBA que se declara como elegible para el próximo Draft donde la mayoría de los pronósticos le sitúan en la parte baja de la primera ronda, alrededor del #22.
 
Lavine es un alero muy atlético y bastante espectacular pero con un tiro que todavía tiene que mejorar mucho para ser considerado un gran jugador. UCLA notó mucho su mal partido en el Sweet Sixteen cuando Florida eliminó a la Universidad californiana.
 
Lavine tiene mucho recorrido por delante y su futuro dependerá mucho de los entrenadores que se encuentre en el camino ya que si consigue tener buenos mentores, el jugador puede ser bastante aprovechable para el equipo que le elija.
 
 
NBA Destiny, Where Amazing People Happens!
 

A Kevin Love le gustaría jugar en Lakers, Bulls o Knicks


Siguen las confabulaciones en torno al futuro de Kevin Love. El ala-pívot de los Minnesota Timberwolves es el centro de todos los rumores de traspaso. Se convertirá en agente libre en 2015, y franquicias de renombre le siguen la pista. Los Angeles Lakers, Chicago Bulls y New York Knicks (ver noticia) son los equipos que más interés han despertado en Love.

El jugador de los Wolves siempre ha estado en el punto de mira de los Lakers. Su vinculación con la franquicia es mayor debido a que Love estuvo en la Universidad de UCLA y su padre jugó para los angelinos.

Sin embargo, según informaciones de ESPN, a Love no le importaría no recalar en los Lakers si otra gran ciudad muestra su interés. Debido a esto, las dos grandes franquicias que entran en escena son Chicago y New York. La información apunta que ambas propuestas satisfacen al jugador, y que los Knicks en particular, con la llegada de Phil Jackson, suponen un proyecto ilusionante para la carrera de Love.

Kyle Anderson dejará UCLA y se apunta al Draft

 
El 27 de Abril, apenas un mes, es la fecha cuando se cierra el plazo para que los jugadores universitarios y que jueguen en Europa se apunten al Draft que se celebrará el 20 de Mayo. Estos días, la NCAA es una máquina de generar noticias para la NBA debido a su torneo conocido como March Madness y por los jugadores que van haciendo pública su decisión de participar en el Draft.
 
El último en hacerlo ha sido el alero de 2,10 de los Bruins de UCLA, Kyle Anderson. Este alero, conocido como 'Slow-Mo' porque parece que tiene un punto de velocidad inferior a los demás, pero que lo hace todo bien, se espera que sea elegido sin problemas en primera ronda del Draft.
 
El alero ha promediado este año 14.6 puntos, 8.8 rebotes, 6.5 asistencias y 1.8 robos por partido ayudando a los Bruins a llegar hasta el Sweet Sixteen donde cayeron ante uno de los grandes favoritos del torneo: Florida.
 
Muchos scouts consideran que pese a su falta de capacidad atelética, el jugador tiene bastante margen de mejora puesto que en su último año ha conseguido lanzar de 3 puntos con un promedio de acierto del 40%, factor muy importante en el estilo actual de juego que se practica en la NBA.
 
 
NBA Destiny, Where Amazing People Happens!
 
La temporada universitaria avanza. Pasan los días, pasan las semanas, y los estudiantes entran en período de exámenes antes de afrontar el calendario de conferencia. Muchos son los equipos que se consolidan en el Top 25, mientras que otros no terminan de encontrar su ritmo en la competición.


Universidades como Arizona, Ohio State o Syracuse continúan con paso firme, mientras que North Carolina, Kansas o Kentucky siguen buscando esa solidez para encontrar posiciones altas del ranking.

El Madison volvió a ver baloncesto


Lejos quedan esas exhibiciones de los New York Knicks donde nos asombraban e incluso nos hacían pensar que podían optar a algo importante. Sin embargo, está temporada tenemos que recurrir al baloncesto universitario para poder disfrutar en uno de los templos del baloncesto mundial.

Florida Gators y Memphis Tigers (77-75) se enfrentarían nada más comenzar la semana. Billy Donovan, con la intención de seguir encajando las piezas de las que dispone en una de las universidades con mayor profundidad de la competición. Por otro lado, Josh Pastner, intentaría confirmar esa mejoría de los Tigers ante equipos rankeados en el Top 25. 

Se dieron las dos cosas. Florida fue por delante casi todo el encuentro pero sin un dominio claro. Casey Prather volvió a ser fundamental para su equipo mientras que Memphis fue ese equipo correoso que en su día se le atragantó a Oklahoma State y que casi hace lo propio ante los Gators. Sin embargo, Joe Jackson falló en la última jugada una penetración y la victoria se fue para el equipo de Billy Donovan.

Desde hace más de una década que no se cruzaban en el camino Duke y UCLA. Los Blue Devils tenían la oportunidad de disipar las dudas que habían creado ante equipos fuertes, mientras que Steve Alford tenía ante sí la ocasión de confirmar la mejoría vista durante el inicio de temporada ante un complicado rival.

Con Parker y Anderson a pleno rendimiento tocaba disfrutar. Duke utilizó a Jabari Parker como solución ante los problemas para atacar zona 2-3, mientras que los Bruins se apoyaban en los triples y en la dirección de ‘slow-mo’. Apareció Quinn Cook, primero para frenar a Jordan Adams, luego para hacer lo propio sobre Kyle Anderson y finalmente para dinamitar el partido a favor de los Blue Devils. (80-63)

Con decir que Ohio State remontó 8 puntos en un minuto, uno puede hacerse a la idea del partido que se vivió en el Madison la madrugada del domingo. Pérdidas, nervios y fallos en Notre Dame durante los últimos instantes que aprovecharían veteranos como Lenzelle Smith o Aaron Craft para mantener a los Buckeyes una semana como uno de los invictos en la NCAA (61-64)

Sanciones en la NCAA

No ha sido una semana precisamente cargada de buenas noticias. Nada más empezar, ya recibíamos la noticia que por otro lado muchos esperábamos. El sancionado por la universidad de Florida, Damontre Harris, sería expulsado ya que la relación entrenador-jugador no terminaba de avanzar. El estudiante llegaba esta temporada desde South Carolina y había sido sancionado por violar las normas de la universidad.

El que tampoco volverá es PJ Hairston. Ni a UNC, ni a la NCAA. Sancionado a principios de temporada por cometer numerosas ilegalidades: conducir sin licencia, posesión de marihuana, o alquilar vehículos a un conocido delincuente de la zona donde residía en North Carolina, han provocado que tanto universidad como comité hayan decidido no levantarle la sanción y expulsarle posteriormente. Ahora el futuro está en manos del jugador: O presentarse al Draft, o labrarse un futuro por Europa u otras competiciones.

Pero las malas noticias no terminan aquí. Jerian Grant, uno de los mejores anotadores de la ACC, y líder indiscutible de Notre Dame, emitía un comunicado el pasado domingo donde anunciaba que no volvería a jugar esta temporada por problemas académicos. Como nota positiva, espera volver el año que viene a South Bend.

Travis Bader, a ritmo de historia

Lleva el número ‘3’, juega en Oakland y es uno de los mejores tiradores del país. Hasta ahí, seguramente no os llame mucho la atención lo que digo. Pues bien, este jugador tiene en su mano convertirse en el jugador que más triples ha anotado en la historia de la NCAA. 

Dicho récord lo posee JJ Redick con Duke. Anotó 457 triples en sus cuatro temporadas en los Blue Devils. Travis Bader lleva 422 y le quedan ni más ni menos 17 encuentros para conseguir esta proeza.

La anécdota de la semana

Viendo la repetición, una y otra vez, seguramente tengas la misma opinión que yo. La canasta entra dentro de tiempo. Aplicando el reglamento, no. Y es que la regla Trent Tucker dice que cuando queden 0,3 o menos de tiempo sólo vale como lanzamiento un palmeo, y en la repetición se puede ver como Chase Fieler coge el balón y lanza. Esta vez no hubo final feliz para Florida Gulf Coast.



La actuación de la semana

Procedente de La Salle y West Virginia, Aaric Murray buscaba una estabilidad tanto fuera como dentro de la pista que no había tenido en años anteriores. Decidió ir a Texas Southern y ya ha dejado marcas históricas. 

48 puntos anotó el ‘5’ nacido en Philadelphia ante la universidad de Temple. Mejor marca de la temporada superando los 43 puntos de Frank Kaminsky (Wisconsin), además de ser el primer jugador en meter +20 FG en un partido desde que lo hiciese Jimmer Fredette (BYU) el 11 de marzo de 2011 ante New Mexico.

Invictos de la NCAA

Sólo son nueve las universidades que aún mantienen su casillero de derrotas a cero: Arizona, Ohio State, Wisconsin, Syracuse, Villanova, Oregon, Wichita State, Iowa State y Toledo.

A medida que van pasando los días y los partidos, ese número se va reduciendo poco a poco. Esta semana han sido cuatro las que han caído: Massachusetts (60-55 vs Florida State), Pittsburgh (44-43 vs Cincinnati), Missouri (65-64 vs Illinois), Connecticut (53-51 vs Stanford) y Saint Mary’s (78-71 vs South Carolina).

Este número se verá reducido con total seguridad la próxima semana ya que el sábado se verán las caras dos universidades imbatidas: Villanova Wildcats – Syracuse Orange. 

El escenario será el Carrier Dome y ya se han vendido más de 30000 entradas. Son muchas las ganas que hay en Syracuse de vencer a Villanova:

1- Por lo ocurrido el pasado año: 



2- Porque Villanova tiene su mejor arranque de competición en más de cincuenta años y probablemente una derrota de Syracuse provocaría que les adelantase en el ranking Top 25.

Quinteto NBAdestiny de la semana

Quinn Cook: Mucho se habla sobre qué ocurrirá al acabar el año con el base procedente de Oak Hill. Si se presentará al Draft o sabrá encajar con Tyus Jones (mejor PG class 2014). Mientras tanto, Quinn sigue jugando a gran nivel para los Blue Devils. Está semana: 15 puntos, 7 asistencias y 5 robos, además de anular al líder de los Bruins, Jordan Adams.

Jerian Grant: Volvió a ser el líder de Notre Dame tras encadenar unos partidos donde no parecía ser ese jugador que acostumbrábamos a ver. 20’5 puntos y 6’5 asistencias en sus enfrentamientos ante Indiana y Ohio State. Será la última vez que tengamos este año a Jerian Grant en el quinteto de la semana, y no porque no lo merezca.

Jabari Parker: Sí has tenido la oportunidad de verlo, aunque sean 20 segundos, entenderás porqué este jugador está en el quinteto. Está pulverizando récords en Duke y en la NCAA, tras período de exámenes ha vuelto con la misma fuerza: 22 puntos y 8 asistencias ha promediado está semana. Siempre que escuchéis la palabra ‘tanking’ en la NBA, tened claro que este hombre tiene parte de culpa.

TJ Warren: En una temporada complicada para su universidad, el sophomore de North Carolina State se ha erigido como líder del equipo y está completando una temporada a grandísimo nivel. 26 puntos y 8 rebotes ha promediado esta semana en sus enfrentamientos antes Tennessee y East Carolina.

Adreian Payne: Uno de los indiscutibles de Tom Izzo, está ante su temporada ‘senior’ y la está jugando a gran nivel. Demuestra además una gran conexión con otro de los líderes de este equipo, Keith Appling. 26 puntos y 8 rebotes para Payne, con exhibición incluida ante Texas Longhorns.


David Uña Rodríguez




NCAA | Jabari Parker brilla en el Madison Square Garden

La temporada no está siendo prolífica en cuanto a buen baloncesto en el Madison Square Garden, por eso los aficionados de Nueva York recibían aún con más ganas el encuentro entre UCLA (9-2) y Duke (9-3). El enfrentamiento prometía, y no defraudó.

Los Blue Devils se pusieron pronto por delante gracias a un triple y un 2+1 de Jabari Parker y conseguían mantener las distancias gracias a una buena defensa, que provocó muchos fallos en el tiro de UCLA, y a la contundencia en el rebote defensivo. Sin embargo, mediada la primera parte  los Bruins espabilaban y liderados por Kyle Anderson (7 pts, 6 reb, 5 as, 3 rob en la primera mitad) tomaban la delantera a falta de 7:45 para el descanso.
 
A partir de ese momento ambos equipos encontraron dificultades para romper la defensa en zona del rival y comenzaron a abusar del tiro exterior, con una suerte dispar: mientras que UCLA conseguía un 50% desde la línea de tres puntos (3/6), Duke se quedaba en 6 aciertos de 19 intentos. A pesar de ello, los Blue Devils empataban el encuentro a 37 al descanso, con Parker como hombre más destacado (11 pts, 6 reb, 2 as).

En la reanudación David Wear anotaba dos triples y un tiro de dos de manera consecutiva, pero aún así las numerosas pérdidas de los Bruins, motivadas en gran parte por la intensidad de Quinn Cook (7 robos), permitían a Duke irse 13 puntos arriba.

Con la vuelta al campo de Anderson, UCLA amagó en un par de ocasiones con bajar la diferencia de los dobles dígitos, pero solo fue un espejismo. Los Blue Devils controlaron el ritmo y se hicieron fuertes en el rebote ofensivo para conseguir la victoria final por 80-63.
 
Los jugadores más destacados fueron Kyle Anderson con 15 puntos (7/11 TC), 10 rebotes, 7 asistencias y 4 robos; y Jabari Parker con 23 puntos (7/13 TC, 4/8 TC3), 10 rebotes y 5 asistencias.

Una moneda selló el destino de los Bucks y de los Suns en 1969

Hagamos un poco de historia.
El 22 de Enero de 1968, la NBA decidió ampliar el número de equipos ante la creación de la liga ABA en 1967. El interés en el baloncesto estaba creciendo y la NBA no podía dejarse comer el terreno por lo que atendió las peticiones de dos ciudades que estaban deseosas por tener una franquicia en la mejor liga de baloncesto del mundo. Las ciudades eran Milwaukee y Phoenix.
Ambas ciudades eran diametralmente distintas. Milwaukee era una ciudad industrial del Estado de Wisconsin, a orillas del lago Michigan, con un clima muy duro, sobretodo en invierno. Phoenix era lo contrario, la soleada y calurosa capital del Estado de Arizona caracterizada por ser una ciudad de lo más tranquila.
Ambas ciudades acogieron a sus equipos con mucho entusiasmo y pese a una dura primera campaña en la NBA, sus canchas colgaban el cartel de ‘no hay billetes’ debido a las ansias de los aficionados por ver a los jugadores locales y a las estrellas del resto de equipos.
Esa primera temporada siempre es difícil para cualquier equipo que se incorpora a la NBA y para los Suns y los Bucks no iba a ser distinto. El equipo de Milwaukee fue encuadrado en la conferencia Este y terminó la temporada en última posición con un récord de 27-55. Los de Phoenix entraron en la conferencia Oeste e igualmente terminaron últimos clasificados con un récord de 16-66.
Ambos equipos terminaron últimos pero serían los primeros en elegir en el draft de 1969 y el premio para el que eligiera primero era un chico de 2 metros y 18 centímetros que pese a haber nacido en Nueva York, su carrera universitaria la había desarrollado brillantemente en el otro extremo del país, en la universidad de UCLA a las órdenes de John Wodden. Estamos hablando de Lew Alcindor que posteriormente cambiaría su nombre por el de Kareem Abdul-Jabbar.
En un principio la primera elección le debería corresponder al equipo con peor récord, pero en aquellos años la primera elección se decidía mediante un lanzamiento de moneda a cara o cruz entre los dos peores equipos de la competición.
Los Suns, que tenían peor récord, eran los que elegían cara o cruz y lo que decidió la franquicia es que los fans fueran los que decidieran la elección así que el periódico local, el Arizona Republic, hizo una encuesta y la mayoría eligió cara.
El lunes 7 de Abril de 1969, en la ciudad de Nueva York, se produjo la elección de la primera ronda del draft, y por tanto, el lanzamiento de la moneda que dirimiría quién elegía en primer lugar.
La moneda se lanzó al aire y… salió cruz. Milwaukee ganaba la posibilidad de elegir en primer lugar y con ello el premio gordo de Lew Alcindor.
Los Suns se conformaron con la segunda plaza y eligieron a Neil Walk, un pívot de 2,10 metros de la Universidad de Florida.
La historia que vino después la conocemos todos.
Los Milwaukee Bucks incorporaron, además de a Alcindor, al veterano Oscar Robertson y en dos años, 1971, lograron ganar la NBA derrotando en la final a los Baltimore Bullets por 4-0. Además jugaron la final de 1974 aunque la perdieron 4-3 frente a los Celtics.
Los Phoenix Suns no tuvieron tanta suerte. Aún no han sido campeones de la NBA aunque han disputado dos finales. En 1976 cayeron 4-2 ante los Boston Celtics y en 1993 volvieron a caer 4-2 ante los Chicago Bulls.
Realmente podemos decir que el lanzamiento de una moneda marcó el futuro de estas dos importantes franquicias de la NBA.



Huberto Meersmans
Twitter: @hubermeersmans