La
temporada no está siendo prolífica en cuanto a buen baloncesto en el Madison
Square Garden, por eso los aficionados de Nueva York recibían aún con más ganas
el encuentro entre UCLA (9-2) y Duke (9-3). El enfrentamiento prometía, y no
defraudó.
Los
Blue Devils se pusieron pronto por delante gracias a un triple y un 2+1 de
Jabari Parker y conseguían mantener las distancias gracias a una buena defensa,
que provocó muchos fallos en el tiro de UCLA, y a la contundencia en el rebote
defensivo. Sin embargo, mediada la primera parte los Bruins espabilaban y liderados por Kyle
Anderson (7 pts, 6 reb, 5 as, 3 rob en la primera mitad) tomaban la delantera a
falta de 7:45 para el descanso.
A
partir de ese momento ambos equipos encontraron dificultades para romper la
defensa en zona del rival y comenzaron a abusar del tiro exterior, con una
suerte dispar: mientras que UCLA conseguía un 50% desde la línea de tres puntos
(3/6), Duke se quedaba en 6 aciertos de 19 intentos. A pesar de ello, los Blue
Devils empataban el encuentro a 37 al descanso, con Parker como hombre más
destacado (11 pts, 6 reb, 2 as).
En
la reanudación David Wear anotaba dos triples y un tiro de dos de manera
consecutiva, pero aún así las numerosas pérdidas de los Bruins, motivadas en
gran parte por la intensidad de Quinn Cook (7 robos), permitían a Duke irse 13
puntos arriba.
Con
la vuelta al campo de Anderson, UCLA amagó en un par de ocasiones con bajar la
diferencia de los dobles dígitos, pero solo fue un espejismo. Los Blue Devils controlaron
el ritmo y se hicieron fuertes en el rebote ofensivo para conseguir la victoria
final por 80-63.
Los
jugadores más destacados fueron Kyle Anderson con 15 puntos (7/11 TC), 10
rebotes, 7 asistencias y 4 robos; y Jabari Parker con 23 puntos (7/13 TC, 4/8
TC3), 10 rebotes y 5 asistencias.
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