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CLUTCH TIME | 'Howard Sí, Howard No'
por Sergio Bustos Rubio a las 0:21 / comentarios : 0
Ante los últimos acontecimientos que
desmarcan la posibilidad de que la estrella y uno de los mejores pívots
de la NBA, Dwight Howard, haya podido caer en el interés de los Golden
State Warriors, han sido muchos los debates que han surgido en torno a
la figura del pívot de los Lakers. Howard, para quien no lo sepa, expira su
contrato el próximo 30 de junio quedando libre y a expensa de ofertas
que le lloverán por todos los puntos de la geografía estadounidense. Es
por ello que me ha llamado la atención el hecho de enumerar una serie
de razones que juegan a favor y en contra de que Howard juegue
próximamente en la bahía de San Francisco. Así que, allá vamos, deshojemos la
margarita:
- Howard Sí porque
no olvidemos que aunque se haya firmado una temporada bastante mediocre
sigue siendo para muchos (para mí también) el mejor pívot de la NBA e
indudablemente el jugador con mayor potencial que pise la pintura
habitualmente. Aún consumando su peor temporada teniendo en cuenta el
nivel que se esperaba que diera en Lakers, el nacido en Atlanta ha
firmado 17.1 puntos por partido, 12.4 rebotes y 2.4 tapones en casi 36
minutos de juego por encuentro, números sólo al alcance de pívots como
Brook López, Tim Duncan, Zach Randolph, Marc Gasol o Kevin Garnett. De
hecho sólo el pívot español y Brook López han sido capaces de superarle
en 2 (puntos y tapones) de los 3 apartados estadísticos citados
anteriormente. Con todos estos datos Howard se convierte en un plato
suculento porque el que babea media NBA.
- Howard No
ya que supondría un desembolso muy importante en la franquicia y hasta
innecesario teniendo en cuenta la gratificante temporada que acaban de
finalizar en los Warriors. Howard se ha embolsado en este último curso
un total de 19 millones y medio, así que teniendo en cuenta otras
ofertas que pueda recibir no parece que baya a bajar de salario
precisamente, por lo que haciendo las cuentas de la lechera, reunir 20
millones para una franquicia que no le sobra el dinero precisamente y
que ya tiene comprometidos más de 73 millones (el límite salarial es de
58 millones) se antoja prácticamente imposible a menos que decidas
deshacerte de Andrew Bogut y David Lee como mínimo.
- Howard Sí
porque tras vivir una temporada a la sombra de las malas decisiones de
D'Antoni que no hacían más que perjudicarle, a la sombra del liderazgo
ejecutivo de Kobe Bryant con el que no se entendía en absoluto y a la
sombra de una franquicia llena de glamour y pedigrí donde no sentía nada
más que la presión por estar obligado a dar su mejor nivel para lograr
los ambiciosos objetivos proyectados a principio de curso, ahora
llegaría a San Francisco, en un ambiente rotundamente diferente donde
volvería a ser el líder como en Orlando y donde se el público le
animaría con fervor a poco que muestra una pizca de sus espectaculares
jugadas de highlights
- Howard No
porque continuando con la razón anterior que estaba en contra, la
llegada de Howard supondría no sólo remodelar parcialmente los
protagonistas de este equipo sino también cambiar casi por completo el
baloncesto y la manera de jugar de estos Warriors que tanto nos han
gustando en Play-Offs. Se perdería la magia del baloncesto rápido,
ofensivo y habilidoso de la gente exterior a cambio de surtir de balones
a Dwight, y Curry se vería obligado a repartir más las posesiones en
los momentos cruciales de partido perdiendo caché y liderazgo dentro del
grupo, algo que probablemente no le agradaría.
- Howard Sí porque
pensando también el juego que puedan desplegar en cancha, Dwight Howard
como es habitual en todos los equipos en donde ha jugado, arrastraría a
muchos defensores permitiendo, si su habilidad se lo permite repartir
mejor el juego a los exteriores, muchos de ellos libres de marca. De
hecho no olvidemos que bajo este sistema de juego construido por Van
Gundy llegaron los Magic a la Finales de la NBA en 2009. Por lo que si
Mark Jackson supiese enfocar y explotar este método de juego de
dentro-fuera, los Warriors podrían hincharse a anotar triples y tiros
lejanos teniendo en cuenta el surtido de tiradores con los que cuenta en
el perímetro, empezando por Curry, mejor triplista del pasado curso, y
sin olvidarnos de gente como Klay Thompson, Harrison Barnes, Jarrett Jack
(si continúa) o Brandon Rush.
- Howard No
porque el cambiar buena parte del equipo supondría un riesgo ante la
situación de incertidumbre que puede crear el forma un conjunto renovado
con un modo de juego diferente al anterior. Además viendo que el Howard
de Lakers muchos nos hemos dado cuenta que el experimento no es 100% ni
mucho menos, por lo que la posibilidad de fracaso existe, algo que no
podría permitirse una franquicia como la de los Warriors, que se ha
pasado 5 temporadas consecutivas teniendo vacaciones a partir de
mediados de abril, que sólo ha pisado Playoffs dos veces en los últimos
20 años, que no gana un anillo desde 1975 y que está a punto de
consumar su desplazamiento a San Francisco.
- Howard Sí
porque, a mención de ese desplazamiento a San Francisco, Howard se
podría convertir en la próxima imagen de los Warriors, un gran reclamo
publicitario del que se beneficiría económicamente la franquicia y una
buena manera de atraer a un mayor número de aficionados al futuro
pabellón de San Francisco. Además Howard podría convertirse en el
principal pilar y estrella para conformar un largo y ambiciosos proyecto
ganador bajo una franquicia no acostumbrada a celebrar grandes logros.
Sin duda el experimento sería interesante de descifrar.
- Howard No,
porque si su llegada supone la salida de otros, sería un golpe muy bajo
y poco sentimental a jugadores como Bogut, Lee o Landry que han sido
fundamentales para que estos Warriors se metieran en Playoffs y dieran
la campanada ante Denver. Es ahí donde se tendría que ver los escrúpulos
y el sentimiento empresarial de una figura como la de Joe Lacob,
propietario mayoritario de los Warriors.Así que a grandes rasgos, los Warriors deben elegir entre conformarse con la actual plantilla, que no es poco, con la que todavía pueden progresar medianamente pero de la que mucho se duda su potencialidad para pelear por el anillo o arriesgar y pescar al suculento Howard pudiendo dar un salto cualitativo importante y pelear por el anillo desde ya si le rodean bien y si consiguen mantenerse muchas piezas válidas de la linea exterior, pero con el consiguiente riesgo de fracasar como ya le ha ocurrido a Lakers aunque a diferencia de ellos teniéndote que tragar un jugoso contrato que promete ser largo.
Es momento de dar vuestra opinión: ¿Serán
capaces los Warriors de convencer a Howard para que vaya a SF? ¿Podrán
los GSW reunir el margen salarial necesario para contratarle? ¿O pensáis
que volverán a confiar en los Lee, Curry, Bogut y compañía?
Twitter: @jjuanma16
CLUTCH TIME | Derrick Rose: la delgada línea entre la prudencia y el antiprofesionalismo
por Sergio Bustos Rubio a las 17:27 / comentarios : 0
No me gustan hacer debates o artículos de
opinión personal cuando unos días más tarde esa opinión expuesta me la
pueda comer ante la falta de información que a veces un aficionado de a
pie tiene consigo. Por ello, aunque tenía mis opiniones íntimas, he
preferido que una vez terminada la temporada de los Chicago Bulls ya va
siendo hora de hablar un poco del tema Rose y de esa delgada línea que
muchas veces separa la prudencia ante la posible recaída de una lesión
tan grave como la que ha sufrido el base de los Bulls y el
antiprofesionalismo (palabra inventada por mí), termino al que me
refiero cuando veo a unos Chicago Bulls inmersos en una placa de
lesiones, cuando los pocos jugadores que actúan en cancha se dejan hasta
la última gota de sudor para intentar rascar un punto más en cada
serie, y se dejan el alma para exponer al máximo su superlativa
competitividad y el ferviente deseo por volver a dar una alegría a sus
aficionados.
Y todo ello mientras Derrick Rose, la supuesta máxima estrella del equipo,
llega partido tras partido de cuerpo presente en traje y corbata y sin
la más mínima sensación de autocrítica hacia el enorme marrón que deja a
sus compañeros y a todo el cuerpo técnico, y lo que es peor, enviando
falsas esperanzas a sus aficionados cuando día tras día no dejaba nada
en claro sobre su posible vuelta al juego.
¿No hubiera sido más fácil
haber dejado claro desde el primer día que no volvería en el presente
curso? De esta forma no hubiera mareado la perdiz, habría ayudado a que
sus compañeros se centraran exclusivamente en los partidos sin pensar en
que Rose pudiera volver en algún momento, y hasta hubiera podido
provocar una sensación de éxtasis entre sus aficionados si finalmente
cambiase de opinión y le diese por volver.
En
fin, si a mí me ha provocado indignación cuando le veía en la serie
contra Miami mientras sus compañeros se veían impotentes de ganar al
actual campeón de la NBA, no me quiero ni imaginar como se habrán
sentido aquellos seguidores que se desplazan al United Center en cada
partido y que le ven calentando y hasta haciendo mates en algunas
ocasiones.
Todo ello, en una temporada en la que
antagónicamente a lo sucedido con Rose, el mérito con el que ha jugado
el equipo a lo largo del curso y los resultados cosechados por el equipo
de Thibodeau han sido sencillamente espectaculares. Sólo los más
optimistas (entre ellos yo, debo reconocer) pensaban en el mes de
octubre que estos Bulls podían meterse sin apuros en Play-Offs.
No sólo
lo consiguieron sino que hubo un alto grado de compromiso del conjunto
en general, jugando en equipo tal y como muchos querían, una
concentración defensiva que muy pocos han sabido mantener y
repartiéndose la producción anotadora entre aquellos que saben meterla. Además
jugadores que antes jugaban al servicio de Rose y yacían a la sombra
del MVP del 2011, ahora se han destapado como jugadores muy válidos en
la construcción de un equipo competitivo y ganador. De ahí el All-Star
con el que se premió a un Joakim Noah que se ha destapado como un enorme
defensor capaz de dar el 200% en cada partido y peleando cada posesión y
rebote en el consiguiente servicio al proyecto defensivo de Thibodeau.
Luol Deng ha mantenido su habitual constancia en todos los aspectos del
juego mostrándose como un jugador muy confiable, Nate Robinson vive una
segunda juventud mostrando todo su carisma a la hora de anotar aportando
un poco de locura al estricto esquema de Thibodeau, Jimmy Butler,
invento del propio Thibodeau, se ha consagrado como un defensor muy
cumplidor, y Belinelli deja su sello desde el tiro exterior. Sólo Boozer
me ha decepcionado en parte durante los Play-Offs, más aún cuando en RS
había mejorado considerablemente su nivel recordándonos al de Utah,
pero su labor en postemporada a decir verdad ha disminuido conforme el
equipo más lo necesitaba dejándonos claro que nunca será el líder de
estos Bulls como muchos le atribuían este curso mientras Rose se
mantuviera en la enfermería. La realidad es que la plaga de lesiones que
desoló al conjunto de Chicago ha ayudado a mejorar la opinión general
sobre muchos de los jugadores secundarios del equipo.
Sin duda estos
Bulls han sido de sobresaliente en la forma en la que ha podido superar
los problemas que les han ido surgiendo día a día.
Para colmo, y volviendo al tema Rose, el
nivel que desplegará en su juego después de la lesión con respecto al
próximo curso sigue siendo una incógnita pues por mucho entrenamiento
que realices, el verdadero nivel de un jugador no se sabe a ciencia
cierta hasta el momento en que te enfrentas a un equipo rival en un
partido oficial. Esto provoca que los Bulls tengan dudas a la hora de
planificar la próxima temporada pues existen dudas evidentes sobre si se
podrá contar con Rose la temporada que viene como estrella natural del
equipo como lo era anteriormente o como un jugador más de equipo. Sólo
el tiempo lo dirá y si Rose quiere, claro.
Al
margen de Rose, el verano se vecina movidito en la ciudad más
importante de Illinois, pues hasta 5 jugadores serán agentes libres este
verano (Belinelli, Nate Robinson, Mohammed, Radmanovic y Cook) y otros 3
acaban contrato el próximo curso (RIP Hamilton, con una claúsula que al
equipo le permite desvincularse de él, Luol Deng y Hinrich). Sólo Rose,
Boozer (al que yo me plantearía traspasar), Noah, Taj Gibson, Jimmy
Butler y Marquis Teague están asegurados bajo contrato a medio-largo
plazo, este última bajo una Team Option de Rookie a partir de la
2014/2015.
Con respecto a los agentes libres sólo haría ofertas a
Belinelli y Robinson, ambos han demostrado ser muy válidos para el
equipo, incluso con Rose ambos podrán compaginarse en la posición de
escolta. A Mohammed le haría una oferta en caso de que necesite rellenar
la pintura, Radmanovic mucho está tardando en volver a Europa y Cook
tendrá que buscarse nuevo destino. A Luol Deng lo renovaría ya mismo si
pudiera y a Hinrich ante la duda, creo que deberían esperar unos meses.
Contando todas estas renovaciones y ofertas a FA, no vería mal la
posibilidad de traspasar a Boozer, aunque me parece improbable, por ¿Pau
Gasol?, ¿Josh Smith?... y rellenar un fondo de armario falto de
calidad y de variedad, por lo menos bajo el punto de vista de
Thibodeau.
Como conclusión, mucho movimiento a
realizar en Chicago que deben ir dirigidos a intentar mantener el bloque
con el que han peleado hasta el último día en PO, e intentar realizar
algunos retoques desde el banco, sin menospreciar la posibilidad de
traspasar a un peso pesado como Boozer.
Twitter: @jjuanma16
CLUTCH TIME | Efectivos en resultados, fríos en sentimiento
por Sergio Bustos Rubio a las 20:39 / comentarios : 0
La realidad de este equipo es que por muy buenos resultados
cosechados en Regular-Season, luego en Playoffs no dan un paso al frente y
lejos de aprovechar las ventajas de campo con las que muchas veces ha podido
contar, es un equipo que se amilana en cuanto el equipo rival le planta un poco
de oposición. Por lo que mas que problemas baloncestítiscos, que también los
tiene, el mayor problema de Atlanta se enfuda en lo psicológico, en no ser
capaces de superar sus complejos a través de entrenador o jugador franquicia
que los guíe. Sin duda hablamos de una franquicia que muy probablemente le hace
falta un cambio de rumbo.
Pero vayamos por parte, pues algunos en Atlanta desde el pasado verano tenían muy claro que este equipo necesitaba una severa reconstrucción que se quedó en reconstrucción a secas empezando por la llegada de Danny Ferry dispuesto a darle una identidad diferente a este conjunto. La decisión más importante que tomó el amigo Ferry fue la de dar la patada a Joe Johnson, jugador muy talentoso desde el tiro exterior, pero que acabó siendo un especie de cáncer para el equipo por su falta de liderazgo en los momentos importantes de la temporada. Peor fue quizás la marcha de Jamal Crawford quien ocupaba la mis demarcación que Jhnson, quien se marchó rumbo a LA. A cambio les llegó Lou Williams, también escolta, muy aprovechable desde el tiro exterior y en canastas para finales de partidos apretados como ya demostró en los 76ers y Kyle Korver, un jugador especialista desde el T3. A grandes rasgos, un conjunto desmejorado a primera vista aunque a conciencia con el deseo de darle más galones a la pareja interior Josh Smith y Al Hordford y a Jeff Teague desde la dirección plena.
El experimento para el que según muchos, incluido yo, iba
derechito al fracaso resultó ser más efectivo de lo esperado. De hecho los
buenos resultados no se hicieron esperar llegándose a marcar un 12-5 en un
inicio de temporada para nada fácil. Pero las sensaciones desmejoraron a
principios de año con 8 derrotas en los primeros 11 partidos del 2013 aunqeu
pudieron asentarse definitivamente en Playoffs gracias a un decente mes de
febrero. Luego con el quinto puesto en juego dieron la sensación por momentos
de 'dejarse llevar' ante la posibilidad de un enfrentamiento con Miami Heat en
segunda ronda. Finalmente sextos de conferencia e Indiana como rival, el
baloncesto puramente defensivo del Este estaba servido.
Ya en Playoffs, durante los dos primeros partidos en Indiana
dejaron una incapacidad manifiesta para defender las armas exterior de Indiana,
que si bien defendidas no son muy efectivas, las pájaras defensivas de Atlanta
desde el perímetro propiciaron una oleada de canastas de 6, 7, 8 metros de
gente como George Hill, Gerald Green, Stephenson, o , por supuesto, el propio
Paul George con hasta 65 puntos entre estos 4 en en primer partido y 68 en el
segundo, con 110 puntos de media entre los dos partidos para Indiana, algo
verdaderamente inusual en los Pacers. Así que por muy bien que estuvieran
J-Smoove y Hordford en la pintura aprovechándose de la lentitud de Hibbert, con
esa sangría exterior era imposible ganar.
En fin, una temporada más en la que Atlanta no da el callo en
Playoffs y en la que hay que volver a replantarse muchas cosas durante estos
largos meses de verano. Empezando por Larry Drew. Llegó en 2012 para sustituir
a Mike Woodson que posteriormente se marcharía a la gran manzana, con el
objetivo de mejorar los resultados en postemporada y sobretodo superar los
perjuicios que lleva sufriendo este equipo casi desde la retirada de Wilkins.
La realidad es que, si bien no ha cosechado malos resultados en RS, todo lo
contrario hasta mejor de lo que a mí personalmente me parecía, no ha logrado lo
que verdaderamente se le pedía, y lo peor en ningún momento a conseguido
motivar y ayudar a los suyos en temas psicológicos. Por lo tanto yo buscaría un
técnico con menos dotes técnicas y más motivadoras.
En cuanto al roster, después de estar
varios años con una plantilla hipotecada hasta las cejas y con la inexistente
posibilidad de reconstrucción, ya no hay excusas y ahora si tienen motivos y
vía libre para llevar a cabo una necesaria revolución en el roster. Dentro de
los pocos asegurados bajo contrato para el curso que viene sólo se encuentran
:Al Hordford, gran noticia pues con 12 millones por temporada se pueden
permitir firmar a un acompañante de calidad en la pintura si finalmente se
marcha Josh Smith como parece; Lou Williams quien no venía haciendo mala
temporada hasta que en enero un desgarro en el ligamento de la rodilla le dejó
K.O.; y John Jenkins a quien se le presupone que irá aumentando sus
prestaciones en cuanto alcance un buen punto de madurez. Del resto, Jeff Teague
y Ivan Johnson tienen Qualifying Offer a la que intentaría igualar si las
ofertas que reciban (sobretodo de Teague) no son muy desorbitadas.
El resto
todos serán agentes libres a partir de este veranos. De los FA sólo ofrecería
un nuevo contrato a Pachulia que aporta intensidad defensiva e inoperancia con
el balón en las manos a partes iguales y a Kyle Korver (mejor tirador de 3 en
cuanto a porcentajes) quien sería muy válido como especialista desde la
esquina. Por supuesto dejaría marchar a Josh Smith, clave para comenzar una
nueva etapa, y al que por supuesto no le faltarán novias. Y por último puestos
a reforzar, entre otras muchas cosas, necesidad de firmar un pívot que ilusione
a la afición (¿Howard?) y un base que sepa dirigir el juego (¿Calderón?). Ahí
lo dejo.
Twitter: @jjuanma16
CLUTCH TIME | Milwaukee Bucks: Entre el cielo y el suelo, ¿hay algo?
por Sergio Bustos Rubio a las 0:29 / comentarios : 0
Esta frase sacada de una canción de Mecano bien podrían
preguntárselas a si mismo los aficionados de los Bucks quienes apenas han
podido disfrutar de una semana de Playoffs después de llevarse tres temporadas
sin ver a su equipo en post-temporada. Pero como bien indica el titular de esta
entrada, realmente ¿ha merecido la pena meterse en Playoffs para ser barridos
en 7 días y sin demostrar prácticamente ninguna oposición a los actuales campeones?
Ahí está el kit de la cuestión.
Remontándonos a la Regular Season podremos sacar muchas respuestas
a dicha cuestión. Hablamos de un equipo que en hace año y poco decidió
deshacerse de su puntal en la pintura, Bogut, quien pasaba
más tiempo en la enfermería por diversos problemas físicos que en la cancha
desplegando su baloncesto estéticamente poco atractivo pero efectivo, por un Monta Ellis
deseoso de meterse por fin en Playoffs.
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