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VÍDEO | Los mejores Clutch Shots | Temporada 2013-14






CLUTCH TIME | 'Howard Sí, Howard No'

Ante los últimos acontecimientos que desmarcan la posibilidad de que la estrella y uno de los mejores pívots de la NBA, Dwight Howard, haya podido caer en el interés de los Golden State Warriors, han sido muchos los debates que han surgido en torno a la figura del pívot de los Lakers. Howard, para quien no lo sepa, expira su contrato el próximo 30 de junio quedando libre y a expensa de ofertas que le lloverán por todos los puntos de la geografía estadounidense. Es por ello que me ha llamado la atención el hecho de enumerar una serie de razones que juegan a favor y en contra de que Howard juegue próximamente en la bahía de San Francisco. Así que, allá vamos, deshojemos la margarita:

- Howard Sí porque no olvidemos que aunque se haya firmado una temporada bastante mediocre sigue siendo para muchos (para mí también) el mejor pívot de la NBA e indudablemente el jugador con mayor potencial que pise la pintura habitualmente. Aún consumando su peor temporada teniendo en cuenta el nivel que se esperaba que diera en Lakers, el nacido en Atlanta ha firmado 17.1 puntos por partido, 12.4 rebotes y 2.4 tapones en casi 36 minutos de juego por encuentro, números sólo al alcance de pívots como Brook López, Tim Duncan, Zach Randolph, Marc Gasol o Kevin Garnett. De hecho sólo el pívot español y Brook López han sido capaces de superarle en 2 (puntos y tapones) de los 3 apartados estadísticos citados anteriormente. Con todos estos datos Howard se convierte en un plato suculento porque el que babea media NBA.

- Howard No ya que supondría un desembolso muy importante en la franquicia y hasta innecesario teniendo en cuenta la gratificante temporada que acaban de finalizar en los Warriors. Howard se ha embolsado en este último curso un total de 19 millones y medio, así que teniendo en cuenta otras ofertas que pueda recibir no parece que baya a bajar de salario precisamente, por lo que haciendo las cuentas de la lechera, reunir 20 millones para una franquicia que no le sobra el dinero precisamente y que ya tiene comprometidos más de 73 millones (el límite salarial es de 58 millones) se antoja prácticamente imposible a menos que decidas deshacerte de Andrew Bogut y David Lee como mínimo.

- Howard Sí porque tras vivir una temporada a la sombra de las malas decisiones de D'Antoni que no hacían más que perjudicarle, a la sombra del liderazgo ejecutivo de Kobe Bryant con el que no se entendía en absoluto y a la sombra de una franquicia llena de glamour y pedigrí donde no sentía nada más que la presión por estar obligado a dar su mejor nivel para lograr los ambiciosos objetivos proyectados a principio de curso, ahora llegaría a San Francisco, en un ambiente rotundamente diferente donde volvería a ser el líder como en Orlando y donde se el público le animaría con fervor a poco que muestra una pizca de sus espectaculares jugadas de highlights

- Howard No porque continuando con la razón anterior que estaba en contra, la llegada de Howard supondría no sólo remodelar parcialmente los protagonistas de este equipo sino también cambiar casi por completo el baloncesto y la manera de jugar de estos Warriors que tanto nos han gustando en Play-Offs. Se perdería la magia del baloncesto rápido, ofensivo y habilidoso de la gente exterior a cambio de surtir de balones a Dwight, y Curry se vería obligado a repartir más las posesiones en los momentos cruciales de partido perdiendo caché y liderazgo dentro del grupo, algo que probablemente no le agradaría.

- Howard Sí porque pensando también el juego que puedan desplegar en cancha, Dwight Howard como es habitual en todos los equipos en donde ha jugado, arrastraría a muchos defensores permitiendo, si su habilidad se lo permite repartir mejor el juego a los exteriores, muchos de ellos libres de marca. De hecho no olvidemos que bajo este sistema de juego construido por Van Gundy llegaron los Magic a la Finales de la NBA en 2009.  Por lo que si Mark Jackson supiese enfocar y explotar este método de juego de dentro-fuera, los Warriors podrían hincharse a anotar triples y tiros lejanos teniendo en cuenta el surtido de tiradores con los que cuenta en el perímetro, empezando por Curry, mejor triplista del pasado curso, y sin olvidarnos de gente como Klay Thompson, Harrison Barnes, Jarrett Jack (si continúa) o Brandon Rush.

- Howard No porque el cambiar buena parte del equipo supondría un riesgo ante la situación de incertidumbre que puede crear el forma un conjunto renovado con un modo de juego diferente al anterior. Además viendo que el Howard de Lakers muchos nos hemos dado cuenta que el experimento no es 100% ni mucho menos, por lo que la posibilidad de fracaso existe, algo que no podría permitirse una franquicia como la de los Warriors, que se ha pasado 5 temporadas consecutivas teniendo vacaciones a partir de mediados de abril, que sólo ha pisado Playoffs dos veces en los últimos 20 años, que no gana un anillo desde 1975 y que está a punto de consumar su desplazamiento a San Francisco.

- Howard Sí porque, a mención de ese desplazamiento a San Francisco, Howard se podría convertir en la próxima imagen de los Warriors, un gran reclamo publicitario del que se beneficiría económicamente la franquicia y una buena manera de atraer a un mayor número de aficionados al futuro pabellón de San Francisco. Además Howard podría convertirse en el principal pilar y estrella para conformar un largo y ambiciosos proyecto ganador bajo una franquicia no acostumbrada a celebrar grandes logros. Sin duda el experimento sería interesante de descifrar.

- Howard No, porque si su llegada supone la salida de otros, sería un golpe muy bajo y poco sentimental a jugadores como Bogut, Lee o Landry que han sido fundamentales para que estos Warriors se metieran en Playoffs y dieran la campanada ante Denver. Es ahí donde se tendría que ver los escrúpulos y el sentimiento empresarial de una figura como la de Joe Lacob, propietario mayoritario de los Warriors.

Así que a grandes rasgos, los Warriors deben elegir entre conformarse con la actual plantilla, que no es poco, con la que todavía pueden progresar medianamente pero de la que mucho se duda su potencialidad para pelear por el anillo o arriesgar y pescar al suculento Howard pudiendo dar un salto cualitativo importante y pelear por el anillo desde ya si le rodean bien y si consiguen mantenerse muchas piezas válidas de la linea exterior, pero con el consiguiente riesgo de fracasar como ya le ha ocurrido a Lakers aunque a diferencia de ellos teniéndote que tragar un jugoso contrato que promete ser largo.

Es momento de dar vuestra opinión: ¿Serán capaces los Warriors de convencer a Howard para que vaya a SF? ¿Podrán los GSW reunir el margen salarial necesario para contratarle? ¿O pensáis que volverán a confiar en los Lee, Curry, Bogut y compañía?

Twitter: @jjuanma16


 
No me gustan hacer debates o artículos de opinión personal cuando unos días más tarde esa opinión expuesta me la pueda comer ante la falta de información que a veces un aficionado de a pie tiene consigo. Por ello, aunque tenía mis opiniones íntimas, he preferido que una vez terminada la temporada de los Chicago Bulls ya va siendo hora de hablar un poco del tema Rose y de esa delgada línea que muchas veces separa la prudencia ante la posible recaída de una lesión tan grave como la que ha sufrido el base de los Bulls y el antiprofesionalismo (palabra inventada por mí), termino al que me refiero cuando veo a unos Chicago Bulls inmersos en una placa de lesiones, cuando los pocos jugadores que actúan en cancha se dejan hasta la última gota de sudor para intentar rascar un punto más en cada serie, y se dejan el alma para exponer al máximo su superlativa competitividad y el ferviente deseo por volver a dar una alegría a sus aficionados. 

Y todo ello mientras Derrick Rose, la supuesta máxima estrella del equipo, llega partido tras partido de cuerpo presente en traje y corbata y sin la más mínima sensación de autocrítica hacia el enorme marrón que deja a sus compañeros y a todo el cuerpo técnico, y lo que es peor, enviando falsas esperanzas a sus aficionados cuando día tras día no dejaba nada en claro sobre su posible vuelta al juego. 

¿No hubiera sido más fácil haber dejado claro desde el primer día que no volvería en el presente curso? De esta forma no hubiera mareado la perdiz, habría ayudado a que sus compañeros se centraran exclusivamente en los partidos sin pensar en que Rose pudiera volver en algún momento, y hasta hubiera podido provocar una sensación de éxtasis entre sus aficionados si finalmente cambiase de opinión y le diese por volver.

En fin, si a mí me ha provocado indignación cuando le veía en la serie contra Miami mientras sus compañeros se veían impotentes de ganar al actual campeón de la NBA, no me quiero ni imaginar como se habrán sentido aquellos seguidores que se desplazan al United Center en cada partido y que le ven calentando y hasta haciendo mates en algunas ocasiones.  Todo ello, en una temporada en la que antagónicamente a lo sucedido con Rose, el mérito con el que ha jugado el equipo a lo largo del curso y los resultados cosechados por el equipo de Thibodeau han sido sencillamente espectaculares. Sólo los más optimistas (entre ellos yo, debo reconocer) pensaban en el mes de octubre que estos Bulls podían meterse sin apuros en Play-Offs. 

No sólo lo consiguieron sino que hubo un alto grado de compromiso del conjunto en general, jugando en equipo tal y como muchos querían, una concentración defensiva que muy pocos han sabido mantener y repartiéndose la producción anotadora entre aquellos que saben meterla. Además jugadores que antes jugaban al servicio de Rose y yacían a la sombra del MVP del 2011, ahora se han destapado como jugadores muy válidos en la construcción de un equipo competitivo y ganador. De ahí el All-Star con el que se premió a un Joakim Noah que se ha destapado como un enorme defensor capaz de dar el 200% en cada partido y peleando cada posesión y rebote en el consiguiente servicio al proyecto defensivo de Thibodeau. 

Luol Deng ha mantenido su habitual constancia en todos los aspectos del juego mostrándose como un jugador muy confiable, Nate Robinson vive una segunda juventud mostrando todo su carisma a la hora de anotar aportando un poco de locura al estricto esquema de Thibodeau, Jimmy Butler, invento del propio Thibodeau, se ha consagrado como un defensor muy cumplidor, y Belinelli deja su sello desde el tiro exterior. Sólo Boozer me ha decepcionado en parte durante los Play-Offs, más aún cuando en RS había mejorado considerablemente su nivel recordándonos al de Utah, pero su labor en postemporada a decir verdad ha disminuido conforme el equipo más lo necesitaba dejándonos claro que nunca será el líder de estos Bulls como muchos le atribuían este curso mientras Rose se mantuviera en la enfermería. La realidad es que la plaga de lesiones que desoló al conjunto de Chicago ha  ayudado a mejorar la opinión general sobre muchos de los jugadores secundarios del equipo. 

Sin duda estos Bulls han sido de sobresaliente en la forma en la que ha podido superar los problemas que les han ido surgiendo día a día.  Para colmo, y volviendo al tema Rose, el nivel que desplegará en su juego después de la lesión con respecto al próximo curso sigue siendo una incógnita pues por mucho entrenamiento que realices, el verdadero nivel de un jugador no se sabe a ciencia cierta hasta el momento en que te enfrentas a un equipo rival en un partido oficial. Esto provoca que los Bulls tengan dudas a la hora de planificar la próxima temporada pues existen dudas evidentes sobre si se podrá contar con Rose la temporada que viene como estrella natural del equipo como lo era anteriormente o como un jugador más de equipo. Sólo el tiempo lo dirá y si Rose quiere, claro. 

Al margen de Rose, el verano se vecina movidito en la ciudad más importante de Illinois, pues hasta 5 jugadores serán agentes libres este verano (Belinelli, Nate Robinson, Mohammed, Radmanovic y Cook) y otros 3 acaban contrato el próximo curso (RIP Hamilton, con una claúsula que al equipo le permite desvincularse de él, Luol Deng y Hinrich). Sólo Rose, Boozer (al que yo me plantearía traspasar), Noah, Taj Gibson, Jimmy Butler y Marquis Teague están asegurados bajo contrato a medio-largo plazo, este última bajo una Team Option de Rookie a partir de la 2014/2015. 

Con respecto a los agentes libres sólo haría ofertas a Belinelli y Robinson, ambos han demostrado ser muy válidos para el equipo, incluso con Rose ambos podrán compaginarse en la posición de escolta. A Mohammed le haría una oferta en caso de que necesite rellenar la pintura, Radmanovic mucho está tardando en volver a Europa y Cook tendrá que buscarse nuevo destino. A Luol Deng lo renovaría ya mismo si pudiera y a Hinrich ante la duda, creo que deberían esperar unos meses. Contando todas estas renovaciones y ofertas a FA, no vería mal la posibilidad de traspasar a Boozer, aunque me parece improbable, por ¿Pau Gasol?, ¿Josh Smith?... y rellenar un fondo de armario falto de calidad y de variedad, por lo menos bajo el punto de vista de Thibodeau. 

Como conclusión, mucho movimiento a realizar en Chicago que deben ir dirigidos a intentar mantener el bloque con el que han peleado hasta el último día en PO, e intentar realizar algunos retoques desde el banco, sin menospreciar la posibilidad de traspasar a un peso pesado como Boozer.


 Twitter: @jjuanma16

CLUTCH TIME | Efectivos en resultados, fríos en sentimiento


A grandes rasgos así se podría definir a los Atlanta Hawks de los últimos años. Un equipo capaz de meterse en Playoffs desde 2008 de manera ininterumpida pero que no logra pasar del muro de hormigón de la 2ª ronda. Y lo peor, no se dan visos de que la franquicia pueda sobrepasar este muro a medio-corto plazo.

La realidad de este equipo es que por muy buenos resultados cosechados en Regular-Season, luego en Playoffs no dan un paso al frente y lejos de aprovechar las ventajas de campo con las que muchas veces ha podido contar, es un equipo que se amilana en cuanto el equipo rival le planta un poco de oposición. Por lo que mas que problemas baloncestítiscos, que también los tiene, el mayor problema de Atlanta se enfuda en lo psicológico, en no ser capaces de superar sus complejos a través de entrenador o jugador franquicia que los guíe. Sin duda hablamos de una franquicia que muy probablemente le hace falta un cambio de rumbo.

Pero vayamos por parte, pues algunos en Atlanta desde el pasado verano tenían muy claro que este equipo necesitaba una severa reconstrucción que se quedó en reconstrucción a secas empezando por la llegada de Danny Ferry dispuesto a darle una identidad diferente a este conjunto. La decisión más importante que tomó el amigo Ferry fue la de dar la patada a Joe Johnson, jugador muy talentoso desde el tiro exterior, pero que acabó siendo un especie de cáncer para el equipo por su falta de liderazgo en los momentos importantes de la temporada. Peor fue quizás la marcha de Jamal Crawford quien ocupaba la mis demarcación que Jhnson, quien se marchó rumbo a LA. A cambio les llegó Lou Williams, también escolta, muy aprovechable desde el tiro exterior y en canastas para finales de partidos apretados como ya demostró en los 76ers y Kyle Korver, un jugador especialista desde el T3. A grandes rasgos, un conjunto desmejorado a primera vista aunque a conciencia con el deseo de darle más galones a la pareja interior Josh Smith y Al Hordford y a Jeff Teague desde la dirección plena.

El experimento para el que según muchos, incluido yo, iba derechito al fracaso resultó ser más efectivo de lo esperado. De hecho los buenos resultados no se hicieron esperar llegándose a marcar un 12-5 en un inicio de temporada para nada fácil. Pero las sensaciones desmejoraron a principios de año con 8 derrotas en los primeros 11 partidos del 2013 aunqeu pudieron asentarse definitivamente en Playoffs gracias a un decente mes de febrero. Luego con el quinto puesto en juego dieron la sensación por momentos de 'dejarse llevar' ante la posibilidad de un enfrentamiento con Miami Heat en segunda ronda. Finalmente sextos de conferencia e Indiana como rival, el baloncesto puramente defensivo del Este estaba servido.

Ya en Playoffs, durante los dos primeros partidos en Indiana dejaron una incapacidad manifiesta para defender las armas exterior de Indiana, que si bien defendidas no son muy efectivas, las pájaras defensivas de Atlanta desde el perímetro propiciaron una oleada de canastas de 6, 7, 8 metros de gente como George Hill, Gerald Green, Stephenson, o , por supuesto, el propio Paul George con hasta 65 puntos entre estos 4 en en primer partido y 68 en el segundo, con 110 puntos de media entre los dos partidos para Indiana, algo verdaderamente inusual en los Pacers. Así que por muy bien que estuvieran J-Smoove y Hordford en la pintura aprovechándose de la lentitud de Hibbert, con esa sangría exterior era imposible ganar.

En cuanto las defensas de los Hawks se ajustaron un poco más los efectos se notaron. Y tanto que se notaron dejando en casi la mitad de efectividad anotadora a Indiana (69 puntos) por lo que la superioridad física y atlética de Atlanta en la pintura daba sus frutos con el primer punto en la eliminatoria. Algo parecido ocurrió en cuarto, sólo que además su binomio interior no se cargó de faltas por lo que la superioridad en ataque aún quedo más patente. Pero en cuanto Hibbert se dedicó a defender como perfectamente sabe y David West a sacar faltas por doquier, los Hawks volvieron a dejar patentes sus lagunas defensivas en el exterior, la incapacidad de manejar el juego a nivel notable por parte de Teague, y el desvanecimiento psicológico que sufren cada vez que las cosas no salen como ellos quieren.

En fin, una temporada más en la que Atlanta no da el callo en Playoffs y en la que hay que volver a replantarse muchas cosas durante estos largos meses de verano. Empezando por Larry Drew. Llegó en 2012 para sustituir a Mike Woodson que posteriormente se marcharía a la gran manzana, con el objetivo de mejorar los resultados en postemporada y sobretodo superar los perjuicios que lleva sufriendo este equipo casi desde la retirada de Wilkins. La realidad es que, si bien no ha cosechado malos resultados en RS, todo lo contrario hasta mejor de lo que a mí personalmente me parecía, no ha logrado lo que verdaderamente se le pedía, y lo peor en ningún momento a conseguido motivar y ayudar a los suyos en temas psicológicos. Por lo tanto yo buscaría un técnico con menos dotes técnicas y más motivadoras.

En cuanto al roster, después de estar varios años con una plantilla hipotecada hasta las cejas y con la inexistente posibilidad de reconstrucción, ya no hay excusas y ahora si tienen motivos y vía libre para llevar a cabo una necesaria revolución en el roster. Dentro de los pocos asegurados bajo contrato para el curso que viene sólo se encuentran :Al Hordford, gran noticia pues con 12 millones por temporada se pueden permitir firmar a un acompañante de calidad en la pintura si finalmente se marcha Josh Smith como parece; Lou Williams quien no venía haciendo mala temporada hasta que en enero un desgarro en el ligamento de la rodilla le dejó K.O.; y John Jenkins a quien se le presupone que irá aumentando sus prestaciones en cuanto alcance un buen punto de madurez. Del resto, Jeff Teague y Ivan Johnson tienen Qualifying Offer a la que intentaría igualar si las ofertas que reciban (sobretodo de Teague) no son muy desorbitadas. 

El resto todos serán agentes libres a partir de este veranos. De los FA sólo ofrecería un nuevo contrato a Pachulia que aporta intensidad defensiva e inoperancia con el balón en las manos a partes iguales y a Kyle Korver (mejor tirador de 3 en cuanto a porcentajes) quien sería muy válido como especialista desde la esquina. Por supuesto dejaría marchar a Josh Smith, clave para comenzar una nueva etapa, y al que por supuesto no le faltarán novias. Y por último puestos a reforzar, entre otras muchas cosas, necesidad de firmar un pívot que ilusione a la afición (¿Howard?) y un base que sepa dirigir el juego (¿Calderón?). Ahí lo dejo.



Twitter: @jjuanma16


CLUTCH TIME | Milwaukee Bucks: Entre el cielo y el suelo, ¿hay algo?



Esta frase sacada de una canción de Mecano bien podrían preguntárselas a si mismo los aficionados de los Bucks quienes apenas han podido disfrutar de una semana de Playoffs después de llevarse tres temporadas sin ver a su equipo en post-temporada. Pero como bien indica el titular de esta entrada, realmente ¿ha merecido la pena meterse en Playoffs para ser barridos en 7 días y sin demostrar prácticamente ninguna oposición a los actuales campeones? Ahí está el kit de la cuestión.

Remontándonos a la Regular Season podremos sacar muchas respuestas a dicha cuestión. Hablamos de un equipo que en hace año y poco decidió deshacerse de su puntal en la pintura, Bogut, quien pasaba más tiempo en la enfermería por diversos problemas físicos que en la cancha desplegando su baloncesto estéticamente poco atractivo pero efectivo, por un Monta Ellis deseoso de meterse por fin en Playoffs.