Young, con sus 2,06 metros de altura y sus 109 kg, es un espécimen físico, con un tren superior e inferior muy trabajados que le sirven para imponerse en la zona. Tras un primer año discreto y ganando importancia en los tres cursos restantes, ha completado su ciclo universitario con unos promedios de 8,7 pts, 5,6 reb y un tapón en 24 minutos por partido.
Esto no pasó desapercibido entre los scouts de New Orleans, que le ofrecieron un puesto en su roster de cara a la liga veraniega. En Las Vegas ha demostrado poder contribuir en ambos lados de la canasta, siendo eficiente en ataque (7,4 puntos con un 48,4% de acierto en tiros de campo) y luchador en el rebote (ocho por partido).
Sin ser especialmente creativo, utiliza su físico para ganar la posición en el poste en ataque y provocar faltas de su defensor, además de tener un gancho bastante fiable con ambas manos. En defensa contiene incluso a jugadores más grandes y demuestra una considerable velocidad lateral para seguir a pares más pequeños debido a su atletismo, que en ataque le permite además correr la pista y jugar por encima del aro. Quizá no tenga potencial de estrella, pero Young es un trabajador y tiene claro cuales son sus habilidades, por lo que es un aporte interesante para la rotación interior de los Pelicans.