Triunfo
de Atlanta Hawks por 114-100 que les sirve para volver a
coger record positivo, a costa de unos Lakers
que suman una nueva derrota (11-13),
la cuarta desde que volvió Kobe al
juego. Un encuentro en el que fue mejor Lakers
al primer tiempo, pero que Atlanta
se encargo de voltear gracias a una mayor intensidad y actitud de cara al
rebote.
Un primer cuarto en el que Lakers comenzó mejor, más enchufado al
partido con un acertado Pau Gasol al
que le veía especialmente motivado en este encuentro, quizás porque los
supuestas molestias físicas van cesando. Así el de Sant Boi las enchufó de
todas las maneras, desde la bombilla a 4/5 metros, bajo el poste aprovechando
las segundas oportunidades, aportando en el balanceo y circulación de juego en
el que concedía buenas opciones a sus exteriores y peleando mucho bajo el aro.
En esta misma zona del parqué ayudo bastante la lucha en el rebote de un Jordan Hill que a través de la
intensidad supo aportar sus recursos en la pintura. Sólo faltaba por unirse a
la fiesta un Kobe Bryant que, aunque
iniciaría el juego algo errático en sus decisiones tantos de pase como de tiro,
pronto se enchufó gracias en parte a un mal balance defensivo de los de Atlanta en estos primeros minutos de
juego. De esta forma, tras los primeros 12 minutos de juego, Lakers firmó 28 puntos con un 13/25 (5/5
de Gasol y 3/5 de Bryant), dobló en rebotes a Atlanta (16-8) y robó 4 balones al rival. Atlanta por contra empezaron sobados en
defensa, se metieron en el ritmo fluido y rápido de Lakers que para nada les conviene y tomaron malas decisiones en
ataque. A Korver se le vio
especialmente obsesionado con el record de triples consecutivos (0/4 en el 1ºQ), y el juego interior de Carroll y Millsap no acababa de funcionar a pesar de sus intentos, en la que
buena parte de culpa tuvieron la excelente defensa y anticipación al rebote de Gasol y Hill. Sólo se salvaron Teague
y Horford, sin embargo aparecieron a
cuentagotas.
Con el segundo cuarto en marcha, las
diferencias en torno a los 10 puntos se estabilizarían, debido a la entrada de
los reservas en la que los de Atlanta
se aprovecharon mejor los huecos concedidos en la defensa exterior de Lakers. Shelvin Mack y Mike Scott
con 7 puntos cada uno no
desperdiciaron esas oportunidades desde el perímetro y Elton Brand tampoco, aprovechando que Sacre no daba a basto en la pintura. También fue determinante, la
lucha y brega de un Paul Millsap que
es todo intensidad lo que le ayuda a adquirir un mayor protagonismo en el juego
de Atlanta sirviendo como bastión
interior de los de Georgia. De esta manera, pudimos ver como gracias
fundamentalmente a los reservas, Atlanta
no sólo se mantuvo en el encuentro, sino que además igualaron el marcador e
incluso se adelantaron por primera vez en el partido. Los Lakers se vieron superados en este tramo del juego coincidiendo con
el merecido descanso de Gasol, Kobe y Hill, que fueron sustituidos por un pobre juego interior donde Sacre estaba demasiado sólo y por una
batería de exteriores en la que Wesley
Johnson, Xavier Henry o Jodie Meeks no acababan de afinar sus
punterías de cara al aro. Tuvo pronto que volver Jordan Hill para aportar mayor empaque en la zona y dificultar la
labor del rebote a los Brand, Millsap y compañía, con lo que Lakers se volvía marchar en el marcador
justo antes del descanso. Así, entre tanto vaivén, las diferencias se
estabilizaron dejando a Lakers por
delante a 54-47 con mejores
porcentajes y, destacando por encima del resto de datos los 11 rebotes de más por parte de Lakers (28-17).
La segunda parte fue otro cantar. Budelholzer tiene pinta que les echó
una tremenda bronca en el tiempo de descanso y los jugadores de los Hawks salieron dando una imagen
diferente y con otro carácter rotundamente distinto al del primer tiempo. El
principal aspecto estadístico que mejoraron y que a la postre sería clave en la
resolución del encuentro fue el rebote.
Budelholzer no podía permitir que su
equipo, con un paquete de unidades interiores más nutrida que la de Lakers, fueran perdiendo claramente en
el rebote debido a la falta de intensidad. Este factor se volteó desde el
momento en que los Hawks comenzaron
a pelear cada rebote fuera defensivo u ofensivo, y a anticiparse en cualquier
momento en el que el balón quedara sin dueño forzando 4 pérdidas en este cuarto a los angelinos por ninguno de los de Atlanta. La enorme diferencia en el
rebote en este cuarto con un 16-7 (Atlanta
sólo cogió 1 rebote más en todo el primer tiempo), propició hasta 10 tiros más de los georgianos de los
que se aprovecharon fundamentalmente la dupla interior Horford y Millsap con 10 puntos cada uno (8/14 entre los dos) y 7 rebotes que hicieron un roto a Hill y Gasol al que se le vio más cansado y desparecido durante este tramo
del partido. Además Teague cobró un
mayor protagonismo añadiendo 6
asistencias más a su casillero y aportando una mejor circulación de balón
de la que Lakers le fue imposible de
defender y seguir. Para colmo de males, Korver
se enchufó desde la línea de 3 con 11
puntos y un 3/4 en triples
continuando así con la brutal marca de 94
partidos consecutivos metiendo triples. Ante tal mejoría, Lakers poco pudo hacer más que observar
como les remontaban y se iban del partido. Su defensa poco trabajada le era
imposible bloquear todos los frentes de Atlanta
y en ataque sus titulares estaban más cansados y menos certeros. Finalmente
quedó 9 arriba Atlanta (82-73).
El último cuarto fue un quiero y no puedo
por parte de Lakers. Se les veía
actitud, ganas de remontar y ganar el partido, pero no encontraron el modo de
defender mejor con lo que volver a ponerse por delante fue meramente imposible.
Se encomendaron a un mejor ataque liderado por el reserva Henry quien demuestra noche tras noche lo mucho que está creciendo
en esta franquicia. Es probablemente el jugador con mayor motivación por jugar
con la camiseta de los Lakers. Como
decíamos Henry se cercioró que cada
tiro había que meterlo para abajo visto la falta de lucidez desde el perímetro por
lo que se encargó de enturbiar la defensa de Atlanta que, en ocasiones, poco
podían bloquear ante tal poderío físico del alero. Aun así, los Hawks tampoco necesitaron de su mejor
defensa en estos últimos minutos, ya que se encontraban muy cómodos en ataque
con Teague tomando mayores
decisiones de tiro e internándose en la pintura en las transiciones de
contraataque con los que sumó 10 puntos
más a su estadística particular. Tan sólo necesito del acompañamiento de los
interiores, que continuaban encendidos de cara al rebote, y de un factor
sorpresa que fue Mack quien le ayudó
con 14 puntos al final desde la
banca. En los últimos minutos, Kobe
lo intentó por última vez a la heroica pero enseguida se dio cuenta que le falta
mucho para llegar al culmen de su estado físico y de juego por lo que no
decidió prolongar el numero de fallos en sus tiros.
Este
resultado deja a los Hawks como 3º
del este (13-12), una conferencia
cada vez más lamentable en la que Atlanta
a base de estar bien trabajados y definidos en su juego, sin más, y sin
estrellas que les lideren, se permiten ocupar esta privilegiada posición. Por
su parte, Lakers queda con un record
ligeramente peor (11-13), pero 12º
de su conferencia y a 3 partidos de Play-Offs.
Los mejores fueron en Atlanta: Al Horford
con doble-doble de 19 puntos (9/17) y 11 rebotes, Paul Millsap con 18 puntos (6/13
en TC y 2/4 en 3T), 9 rebotes y 4 robos de balón, Jeff Teague con doble-doble
de 17 puntos (6/16) y 10 asistencias y el reserva Shelvin Mack con 14 puntos (5/6).
En LAL
los mejores fueron: Jordan Hill con 21 puntos (8/8) y 9 rebotes, Pau Gasol
con doble-doble de 16 puntos (7/9) y 10 rebotes, Nick Young con 23 puntos (7/14
en TC y 5/7 en 3T) y Xavier Hnery con 18 puntos (6/14) y 6 rebotes.