En la madrugada del sábado al domingo los New York Knicks recibían en el Madison a los Atlanta Hawks. Los Knicks querían volver a conseguir un triunfo tras caer un día antes ante los Celtics mientras que los Hawks querían aprovechar el buen momento de forma de Al Horford y encadenar dos victorias seguidas tras el triunfo ante los Wizards en la madrugada anterior. Los Knicks llegaban al encuentro con las bajas (ademas de la de Tyson Chandler) de Kenyon Martin y Raymond Felton por lesión y en medio de un murmullo incesante sobre los posibles traspasos que podrían tratarse en el equipo de la gran manzana.
Con Mike Woodson en el alambre y con un nivel muy lejano al requerido por sus aficionados, todo apuntaba a que una derrota podría desatar un cambio en la plantilla de los neoyorquinos, ya fuera en el banquillo o en el plantel de jugadores del equipo. Pero los Knicks consiguieron dejar esto a un lado y conseguir la victoria ante el conjunto de Mike Budenholzer.
En el primer cuarto los Hawks dejaron claro en que se iba a basar su ataque ya que en los primeros minutos todos los ataques eran finalizados por Millsap y Horford, aprovechando su superioridad ante el débil juego interior de los locales. Los primeros 16 puntos de los Hawks se los repartieron entre ambos mientras que en los Knicks los puntos venían de "el de siempre", Carmelo, que anotó 11 de los 20 puntos que llevaban los Knicks antes de hacer las primeras rotaciones. El cuarto finalizó 22-26 a favor de los neoyorquinos.
En el segundo cuarto Lou Williams y DeMarre Carroll impedían que los Knicks se alejaran en el marcador. Los Hawks contestaban a las canastas de Melo y Bargnani con un triple de Williams y otro de Shelvin Mack que dejaban el marcador de lo mas igualado (39-40) a falta de 5:48 para llegar a la segunda parte. Pero Hardaway Jr con 7 puntos casi seguidos, Bargnani con dos canastas y Metta World Peace con un 2+1 al final del cuarto alejaban un poco a los Hawks y dejaban el marcador 48-57 al descanso a favor de los locales.
En el tercer cuarto, nada mas comenzar, el acierto de Melo y Bargnani ponía la diferencia máxima en 14 puntos y todo apuntaba a que los Knicks se marcharían definitivamente pero dos triples consecutivos de Kyle Korver dejaban el marcador 60-68 a falta de 6:22 para el final del cuarto. Otro triple de Korver dejaba la diferencia en cinco puntos (69-74) a falta de tres minutos para llegar al último cuarto y pese a que Udrih y Hardaway Jr intentaban mantener la diferencia, otros dos triples, uno de Korver y otro de Mack, dejaban el marcador bastante apretado para el último cuarto al que llegábamos con 77-81 a favor de Knicks.
En el último cuarto los Knicks querían evitar la remontada de los Hawks y así evitar que se repitiera lo que les pasó la madrugada anterior ante los Celtics cuando perdieron el partido tras llegar por delante al último cuarto. El cuarto empezó con los dos equipos bastante parejos pero dos triples seguidos, uno de Anthony y otro de Prigioni, a falta de 6 minutos dejaban el partido casi finiquitado con los Knicks arriba en el marcador 83-93. Horford, Millsap y Williams lo intentaron pero Melo se mostró muy acertado en este cuarto en el que consiguió 15 puntos y el partido finalizó 106-111 para los Knicks.
En los Knicks destacaron Tim Hardaway Jr con 13 puntos saliendo desde el banquillo, Pablo Prigioni con 11 puntos y 6 asistencias, Andrea Bargnani con 23 puntos y 6 rebotes y sobretodo Carmelo Anthony con 35 puntos y 6 rebotes.
Con esta victoria New York Knicks cogen un poquito de aire y dejan su balance en 7-16 pero con la esperanza de que esta victoria sea un punto de inflexión. Por otro lado, Atlanta Hawks suman con esta su duodécima derrota dejando su balance en 12-12, con las mismas victorias que derrotas pero conservando el tercer puesto en la conferencia este.
José Torres Aguilera
@joseTaguilera

