Golden State llegaba esta madrugada al AT&T Center de San Antonio sin su jugador franquicia, Stephen Curry, para enfrentarse a los Spurs. Un partido feo, de bajos porcentajes en el tiro, que se llevaron los tejanos por 76-74.
Los Warriors salieron sin un base puro en su quinteto titular, prueba de la escasa confianza que parece tener Mark Jackson en el base suplente, Tony Douglas, que finalmente sería el jugador más destacado de los californianos anotando 21 puntos.
En el primer cuarto, los Spurs tomaron una ventaja de 10 puntos en el marcador gracias al liderazgo de Parker (18 puntos) y al completo partido de Leonard (13 pts, 7 rbts y 4 robos). Golden State fue a remolque durante todo el partido, como consecuencia del mal partido de Thompson (5-16 TC) y Lee (5-13 TC), poco acertados de cara al aro. Esta diferencia se mantuvo en un espeso segundo cuarto, donde se registró un parcial bajísimo para un partido NBA (13-13).
Tras el descanso, los visitantes llegaron a acercarse en el marcador, pero la inconsistencia que demostraron durante todo el partido les hizo llegar al último período 9 puntos por debajo. Finalmente, los Warriors despertaron y se colocaron a sólo 2 puntos cuando todavía quedaban 4 minutos por jugarse.
Incomprensiblemente, Tony Parker falló dos tiros libres seguidos para sentenciar el encuentro y Iguodala (6 pérdidas) dispuso del tiro para forzar la prórroga, pero su entrada a canasta se salió de dentro y los de Popovich se llevaron el partido.