Nombre: Jusuf Nurkic
Fecha de nacimiento: 23 de agosto, 1994
Lugar de nacimiento: Zivinice, Bosnia Herzegovina
Posición: Center
Altura y peso: 2’11 metros, 127 kg
Equipo: Cedevita Zagreb
Estadísticas 2013/14 (Adriatic League): 11’7 puntos,
5’7 rebotes, 1’1 robos, 1 tapón, 16’6 mins (56% TC)
Predicción Draft: 10-20
La necesidad de hombres altos en la NBA ha hecho de
la explosión de este pívot bosnio una oportunidad inmejorable para estar arriba
en el Draft. La combinación de solvencia, madurez física y eficacia le han
permitido dejar atrás el cartel de promesa para convertirse en una realidad
bajo la atenta mirada de las franquicias NBA que han visto en Nurkic un jugador
destinado a curtirse bajo los aros de la mejor liga de baloncesto del mundo.
De primeras, nos encontramos con un “5” clásico, que
sin ser portentoso física y atléticamente sabe sacar partido de su cuerpo en la
pintura, haciendo del desparpajo y la eficiencia en el 1x1 sus mejores
virtudes. Jugador inteligente, capaz de sacar ventajas y desenvolverse de
espaldas al aro, saca a relucir un toque y suavidad para definir que le
convierten en un excelso componente en el apartado ofensivo.
La falta de explosividad es contrarrestada con una
coordinación y movilidad excelentes, ya que aun sin gozar de un repertorio
amplio, es su decisión y su agresividad para encarar la canasta lo que le
permiten asumir responsabilidades y sumar con relativa facilidad. A pesar de su
indudable calidad para finalizar, carece del juego de pies y los recursos para
ser diferencial en la NBA, contando a su vez con la ventaja de tener una base
magnífica sobre la que trabajar. Un gancho de derechas notable y un reverso
trabajado son armas con las que a nivel europeo ya es determinante.
Hecho físicamente, es un tanque, un jugador imponente
que a su vez muestra una agilidad prodigiosa para ser un auténtico quebradero
de cabeza en las situaciones de pick&roll. Su gran lectura de espacios y su
contundencia para machacar el aro hace de esta jugada una mina para él, siendo
en muchas ocasiones la falta y el consiguiente envío a la línea de personal la
única forma de pararle. Es precisamente de su gran movimiento sin balón donde
radica su peligrosidad, demostrando ser un jugador inteligente para encontrar
situaciones de tiro. En cuanto al lanzamiento, goza de una buena mecánica, es
un sobrio tirador y aunque no se aleje mucho de la zona, apunta maneras para
ser una amenaza desde la media distancia.
Sin embargo, es su inconsistencia y su toma de decisiones
las que ponen en duda el IQ general del bosnio. Si bien su obsesión por anotar
puede ser un arma de doble filo, es inconsistente, tiende a ser intermitente y
no es raro tanto verle desaparecer en momentos puntuales como forzar en exceso
en la zona. No se le puede tildar de egoísta, pero se ha erigido como un
finalizador, siendo a veces previsible y factible de defender para equipos que
cuenten con jugadores físicamente competitivos.
A su vez, es un reboteador soberbio. Tiene un
instinto sensacional para posicionarse y sabe sacar partido de su cuerpo para
vencer en el contacto. Peca de tener manos blandas, y aun siendo un taponador
bastante correcto y tener capacidad de intimidación, es un jugador por hacer
defensivamente, aunque válido. La carencia de fundamentos se ve reflejada tanto
en sus continuos problemas de faltas como en su irregular intensidad, pero a su
favor corre el ser un jugador bastante competitivo y pegadizo.
Un portento en bruto, un auténtico acorazado con
potencial de límites insospechados cuyo impacto en el viejo continente no es
sino el comienzo de una andadura que necesita de su descaro, así como de un
juicio y sensatez óptimos para crecer, desarrollarse y mostrar porque puede
llegar a ser un pívot diferente y no un hombre grande del montón. Las
expectativas son altas pero aún lo es más la base y el talento que demuestra.
Análisis realizado por Nacho Juan. Twitter: @NachoJuanRules
Análisis realizado por Nacho Juan. Twitter: @NachoJuanRules