En Houston continúan con su misión de liberar espacio salarial con la mirada puesta en la contratación de un jugador estrella durante este verano de cara a la formación de su propio 'Big Three'.
Según fuentes de Yahoo Sports, los Rockets han enviado al pívot turco Omer Asik a New Orleans Pelicans a cambio de una primera ronda del Draft del 2015, además de una cantidad económica que ronda los 1.5 millones de dólares. Sin embargo, el traspaso no se hará oficial hasta entrado el mes de julio, momento en el cual se podrá concretar formalmente.
Houston is finalizing a deal to send Omer Asik to New Orleans, league source tells Yahoo Sports.
— Adrian Wojnarowski (@WojYahooNBA) junio 26, 2014
New Orleans will send a future first-round pick to Houston for Asik, league source tells Yahoo Sports. Deal will give Rockets cap space.
— Adrian Wojnarowski (@WojYahooNBA) junio 26, 2014
For the Rockets, this is Step 1 in clearing the cap space to chase LeBron James or Carmelo Anthony in free agency.
— Adrian Wojnarowski (@WojYahooNBA) junio 26, 2014
Houston will acquire what will likely be a late lottery pick, perhaps as soon as 2015, from New Orleans, sources tell Yahoo Sports.
— Adrian Wojnarowski (@WojYahooNBA) junio 26, 2014
De esta manera, en Houston liberan poco más de ocho millones de dólares en espacio salarial, que es lo que le pertenecía a Asik por el último año de su contrato con los Rockets. Muchas voces afirman que este movimiento es el primer paso que dan en los despachos de la franquicia de Texas para afrontar la contratación de Carmelo Anthony o Lebron James, estrellas de la liga a las que los Rockets siguen muy de cerca, después de que ambos hayan confirmado su condición de agentes libres a partir del 1 de julio, sin olvidar tampoco la figura de Kevin Love.
Los Rockets esperan maximizar este margen salarial con el traspaso de Jeremy Lin, al cual están buscando un hueco en otra franquicia de la NBA.
Por su parte, los Pelicans se aseguran fuerza y rebote en la zona con un Asik muy limitado en Houston bajo la sombra de Dwight Howard, dando descanso con minutos de calidad a Anthony Davis.
