
Según informa AP, el equipo de abogados de Sterling ha contratado los servicios de 4 investigadores privados para sacar a la luz trapos sucios de David Stern (ex-comisionado de la NBA), Adam Silver (actual comisionado) y los 29 propietarios del resto de franquicias de la NBA como parte de la estrategia legal en la que se basará la defensa de Sterling frente a la intención de la NBA de forzarle a vender a los Clippers tras el escándalo de las declaraciones racistas.
Los investigadores han recibido un cheque de 6 cifras para conseguir en un plazo de 30 días alguna información sobre el modo de financiación de la liga, posibles conductas discriminatorias por parte de Stern o Silver, así como posibles declaraciones de los 29 propietarios de franquicias donde se hagan comentarios racistas, chistes racistas o cualquier alusión que pudiera ser interpretada como racista.
Parece que Sterling va actuar al estilo del refranero español: "para lo que me queda en el convento, me cago dentro"... y si es cierto lo que ha publicado AP, seguro que muchos responsables de equipos o directivos de la NBA están temblando.
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