El pívot de los Chicago Bulls, Joakim Noah, está jugando a un nivel baloncestístico en los últimos partidos. El jugador todoterreno está tirando del carro haciendo de todo en pista: anotando puntos, atrapando rebotes, repartiendo asistencias y, sobretodo, manteniendo a sus compañeros a tope mentalmente para que lo den todo en la cancha.
Gracias a la lucha de Noah y sus compañeros que confían ciegamente en el sistema de Tom Thibodeau han conseguido situar a los Bulls como el cuarto mejor equipo de la Conferencia Este. Espectacular.
Noah ha conseguido 2 triples-dobles en lo que va de temporada y en el último partido fue el líder de los Bulls que destrozaron a LeBron James y sus Heat en la prórroga del partido.
Esta actuación, en Chicago, hizo que todos los fans de los Bulls se levantaran de sus asientos y se pusieran a cantar en honor a Joakim Noah "M-V-P, M-V-P, ..."
Pero esos cánticos no gustaron a Noah: "No me gustan. Para nada. No me gustan porque nuestro MVP no está jugando. Tenemos un MVP y ése es Derrick Rose. Esto no va de los MVPs, esto va sobre ganar anillos y espero que podamos conseguir uno aquí."
"Eso es lo que quiero. Un anillo con los Bulls. A mí no me preocupa lo demás ni lo más mínimo."
No sé qué opinaréis vosotros, pero yo no he visto a ningún jugador más identificado con su equipo que Joakim Noah. Madre mía qué corazón tiene este jugadorazo.
NBA Destiny, Where Amazing People Happens!


