Concretamente en la NBA, el
dinero es algo que está a la orden del día. Las grandes franquicias ofrecen
suculentos contratos a los jugadores para que fichen por ellos, o simplemente
para que no se marchen. Es lo que viene siendo un “jugador franquicia”. No creáis
que tales cantidades de dólares se le brindan a cualquier deportista. Los ‘General
Managers’ saben quiénes valen y quiénes no. Del mismo modo que los jugadores.
Tanto vales, tanto ganas.
Entre los 10 jugadores mejor pagados de la NBA
podemos encontrar a Kobe Bryant, Dirk Nowitzki, Carmelo Anthony o Pau Gasol. Todos
ellos muy consagrados en sus equipos, aunque también muy criticados en algunos
casos. Sin embargo, no hay duda de que el rendimiento que ofrecen es único, e
incluso inalcanzable para muchos. Tanto vales, tanto ganas.
Pese a todo,
siempre hay excepciones de jugadores que en su día firmaron un contrato por el máximo
salarial y que actualmente su nivel es muy inferior a su sueldo. Es el caso de
Amare Stoudemire o Chris Bosh (3º y 8º en la lista de mejores pagados). O por
el contrario, jugadores cuyo nivel está por encima de su salario. Un claro caso
es el de Lebron James. Uno de los pocos deportistas que, según varios estudios,
su sueldo en menor en relación a su producción. Aunque todos ellos son excepciones,
que siempre las ahí.
El último caso ha sido el de Paul
George. El alero de Indiana ha firmado un contrato por 5 temporadas y 90
millones. Los Pacers saben que tienen jugador para rato, y que en un futuro
incluso puede llegar a dominar la liga. Y eso hay pagarlo. Una vez más; tanto
vales, tanto ganas.
Cristian López Ramírez
Twitter: @cr23lopez
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